Bienvenido al Cuaderno del Capitán

Bienvenido al Cuaderno del Capitán

Aunque mis ideas relativamente poco comunes lleven escritas en distintos folios, cuadernos y hojas de Word desde hace años, no puedo evitar sentir el desasosiego de encontrarme ahora mismo ante una página en blanco, saber sobre qué quiero escribir, pero no saber cómo empezar, y finalmente preguntarme para qué hacerlo.

Y no estoy seguro de conocer la respuesta, pero tengo la sospecha de que quiero escribir para que mi existencia vaya más allá de nacer, crecer, alimentarme, reproducirme y morir. Y porque me gusta escribir, claro está.

Y es que, desde hace tiempo, cada vez que tengo el coraje de parar de scrollear, levantar la mirada de la pantalla y apartar el móvil de mí durante el suficiente tiempo, no paro de reflexionar sobre las mismas cosas una y otra vez.

Y tengo que contarle estas reflexiones a alguien. Si no, reviento.

¿Quién no está hoy en día saturado de información, opiniones, titulares, vídeos, expertos, y en general mucha gente que parece haber resuelto en cuarenta segundos problemas que llevan décadas ocupando a investigadores, gobiernos y generaciones enteras?

Yo lo estoy.

Hay tantísimo contenido como escasez de criterio.

Por eso existe El Cuaderno del Capitán. Mi cuaderno personal en el que evitaré, por todos mis medios, añadir más ruido al ruido. Será tan solo un lugar en el que intentar comprender algunas cosas con calma.

Escribiré mis ideas, observaciones y experiencias; intentaré formular buenas preguntas e hipótesis que no necesitan una respuesta ahora mismo, pero que considero dignas de ser exploradas.

Este cuaderno personal forma parte de un proyecto más amplio llamado Ciudadano de Élite.

Aquí, cuando hablemos de “élite”, dejaremos de pensar en dinero, estatus, títulos académicos, apellidos o superioridad sobre los demás. De hecho, proclamarse superior sería una magnífica forma de demostrar que uno no ha entendido de qué va esto.

Ciudadano de Élite parte de dos premisas.

La primera es que pensar en una sociedad mejor implica pensar también en ciudadanos mejores.

La segunda es que, si queremos ciudadanos diferentes, hemos de hacer algo diferente.

Históricamente, hemos dedicado enormes esfuerzos a reformar sistemas opresivos, instituciones disfuncionales y dirigentes… digamos poco efectivos; pero hemos prestado mucha menos atención a lo que de verdad tiene el potencial de transformar sistemas, el entrenamiento de los valores del ciudadano que sostiene esos sistemas.

Ese es el esfuerzo que pretende encarnar Ciudadano de Élite.

Es un ideal que ni yo mismo encarno. Pero lo persigo.

Y buena parte de lo que escriba aquí será consecuencia de ese intento.

¿Qué puedes esperar de El Cuaderno del Capitán?

Bastantes personas compiten ya por tu atención y yo no seré una de ellas, por lo que escribiré cuando ronde mi cabeza alguna idea que merezca ser explorada. Sin más.

Encontrarás artículos sobre pensamiento crítico, comportamiento humano, liderazgo, autodominio, responsabilidad, sesgos psicológicos, libertad, estrategia y algunos mecanismos que convierten a personas razonables en miembros perfectamente obedientes de una tribu.

También aparecerán experiencias personales y profesionales cuando puedan servir para comprender una idea, aunque intentaré no confundir nunca una experiencia propia con una verdad universal.

Me gustaría que alrededor de este cuaderno terminara formándose una comunidad que valore la evidencia científica, las buenas fuentes, los argumentos y las rectificaciones cuando correspondan. Una comunidad que esté por encima de la necesidad de tener razón.

Si me preguntan por mis lectores ideales, diré que son personas capaces de estar en desacuerdo sin convertirse inmediatamente en enemigos. Que puedan leer o escuchar algo incómodo hasta el final antes de decidir si lo aceptan o lo rechazan. Y con capacidad de sospechar de las opiniones de sus referentes favoritos.

Yo siempre he sido muy de esperar a tener todo perfectamente estructurado antes de empezar. Pero es que entonces nunca empezaría.

Así que escribiré mientras me organizo. Desde el camino, sin saber todavía a donde conduce.

Lo dicho. Bienvenido a El Cuaderno del Capitán.


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